Jaime Bonerges Ibañez Alvear
En el último día del año y con mi último post hasta el año que llega, era el momento adecuado para explayarme, porque aquí tengo harto que contar, demasiado... Tanto que voy a tener que hacer muchos recortes, sobre todo pensando en el bienestar futuro de mi querido amigo casi-hermano Boita. Y no, no he podido ponerle un título más adecuado que su nombre completo, como debe ser. Si hay muchas cosas que con el paso de los años uno olvida por el natural desgaste de las neuronas, hay muchos episodios compartidos con Jaime, que siempre los tengo presentes y cercanos como si los hubiera vivido hace poco. Creo que será lo mejor empezar por cómo lo conocí. Iba yo en el autobús camino al trabajo cuando un muchacho medio sambiruco y con lentes se subió y se sentó a mi lado. De pronto me buscó conversación con la excusa del prendedor con la marca de la empresa en la que trabajaba, me dijo: "Tu trabajas en Diners", pensando que estaba queriendo vacilarme en mi mente pensé "No llevo...